Culpabilidad mal canalizada...
eso es lo que hice en un momento de congoja y agobio.
Puse en los hombros de aquellos que me aman
criaron y me dieron todo, la culpa del desconsuelo
que me ahogo por un tiempo.
Ahora entiendo como esa responsabilidad
me ayudó a crecer y convertirme en la mujer que el espejo
refleja cada mañana al mirarme en el; veo en mí a un nuevo ser.
Aquella carga me permitió valorar
y estimar lo que a muchos se les sabe pasar.
Gracias a mis padres luche sin parar,
buscando respuesta y solución sin dejarme dominar.
Sin esto seguramente no hubiera logrado tantas cosas,
que en el camino se fueron dando gracias
a mi búsqueda insaciable que creó en mí está turbación apremiante.
y fueron formando mi vida de una manera sublime.
Gracias a mis padres trabaje con sudor y ardua labor,
ellos me empujaron en el ruedo
que lo veía lejano y con miedo.
Se los debo todo y aunque no fue fácil,
sé que soy más fuerte, decidida
y con propósitos grandes en la vida.
Perdón por acelerar mi ira,
mi desesperante frustración al pensar que no podría,
pero Dios quién nos guía me dio su mano en esta travesía
y logré salir del apremio pronto gracias a él
y a su consejo de escucharlo, y dejarme encaminar solo por él.
Gracias padres míos por darme la opción
de aprender sola con Dios,
esto permanecerá en mi recuerdo con el éxito apremiante
junto a nuestro Rey como dirigente.
LOS AMO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario