lunes, diciembre 31, 2012

Adios año viejo


Cada día es como aquella lluvia que es esperada por largo tiempo, la cual refresca la tierra seca, de aquella vida pasada, que anhelaba ser mojada.
Es ahí cuando la gota toca el suelo, un pequeño retoño brota, y da el inicio a un nuevo ser.
Lo seco queda atrás y el retoño está dispuesto a continuar y producir, ramas, hojas, frutos que serán la muestra de la nueva vida que hoy empezará... Depende de mí aceptar el rocío de cada mañana y no esperar que se acabe el año para dar cambio a mi vida... Es más con Dios todo el anhelo de mi corazón es posible y el cambio se encuentra ahí frente a mis ojos. Solo necesito abrir mis brazos y estar dispuesta al cambio.

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