viernes, noviembre 09, 2012

Una familia especial


Hijo: Un día llegue al lugar que pensé, sería especial;
donde recibiría calor, amor y ternura.
Padres: Un día llego nuestro hijo, quien no resulto ser como todos.
Hijo: Mis padres me esperaban con ansia,
pero mi llegada resultó ser para ellos un malestar.
Padres: Siempre deseamos un hijo, pero no pensamos que sería así de difícil…
Hijo: Mis gestos incómodos, mi dificultad al desenvolverme de la
misma manera que el resto.
Padres: Era difícil verlo, cogerlo, tratarlo… Hasta llegamos a decir que ¡Dios nos castigó!
Hijo: Nunca quise causar molestia, ni quise incomodarlos…
Simplemente quería amor y dar un poquito de lo que llevo en mi corazón.
Padres: Siempre lo negamos, muchas veces hasta lo dejamos solo en casa supuestamente para tratar de salir de esta cruda realidad.
Hijo: Cuanto daría por ser como los demás, pero lo poco que tengo eso quiero dar.
Cada parte de mi desea expresarse mejor.
Anhelo subir a un árbol, patear el balón
Y… hasta decir correctamente mamá y papá los amo…
Perdón papá y mamá por no ser lo que habrían querido.
Padres: Fuimos tan ciegos, ahora cada que lo miramos, vemos su inocencia que refleja paz y armonía.
Perdónanos hijo porque no supimos apreciar que tu vida siempre fue una bendición.
Hijo: Lo único que ahora espero es que algún día mi manera de ser cambie un poco sus vidas.
Padres: Realmente cambiaste nuestras vidas, ahora valoramos cada detalle de la creación, y podemos conocer y amar a su Creador.
En tu debilidad nos hicimos fuertes juntos, y tu perseverancia es un ejemplo de fortaleza.
Te amamos

No hay comentarios:

Publicar un comentario