La vida tiene un propósito perfecto;
este se va formando poco a poco, conforme
al llamado por el cuál Cristo nos ha formado.
Lastimosamente no todos pueden alcanzarlo,
pues rechazan al creador de la vida,
el cuál con todo su amor desea guiarnos,
por el camino estrecho
que conduce a la bendición.
Al tomar la mano del redentor no necesariamente
esquivarás los problemas,
pero tendrás a tu mano derecha quien te levante
cuando todo parezca que va en declive.
Él te ayuda a continuar,
sin miedo a saber que muchas veces caerás.
Él te ayuda a continuar,
sin miedo a saber que muchas veces caerás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario